El madrileño Fernando Verdasco y el alicantino Iván Navarro emularon a los antiguos romanos realizando una exhibición tenística con los arcos del bimilenario Acueducto de Segovia como red improvisada. Con esta particular actividad, pretendían promocionar el mejor torneo challenger del mundo, los Internacionales de España en Pista Rápida Villa de El Espinar Open Castilla y León.